Posteado por: Shaliaj | junio 16, 2012

EL ORIGEN DEL NOMBRE SAGRADO

 

DESDE EL ESCRITORIO DEL SHALIAJ: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

EL ORIGEN DEL NOMBRE SAGRADO

Leer: Éxodo/Shemót 20.7 “No tomarás el nombre de HaShem tu Elohim en vano; porque no dará por inocente HaShem al que tomaré su nombre en vano.”

INTRODUCCIÓN: El uso de la palabra “Jehová” no sólo hace caso omiso de la realidad lingüística del nombre divino, sino que crea mucha resistencias entre círculos judíos cómo de cristianos y creyentes ilustrados, qué no ven la razón para que se siga utilizando un término que “nunca” estuvo en los originales de la Biblia.

¿Jehová o Yahwéh?: Los traductores cristianos de la Biblia sin darse cuenta siguieron a los escribas judíos y disfrazaron el Nombre del Creador. Ahora aprenderemos la verdad acerca del Nombre personal revelado, del Padre Celestial!
Si se le pregunta a la mayoría de los creyentes en la Biblia cual es el nombre del Padre Celestial, ellos probablemente dirán Jehová. Si se les piden algunas pruebas de esto, ellos señalarán el uso tradicional o le referirán a usted al Antiguo Testamento de alguna versión de la Biblia en español.

Sorprendentemente, el nombre del Padre Celestial no es “Jehová”, y nunca lo fue. La historia de la palabra “Jehová”, que algunas enciclopedias llaman errónea y que muchos eruditos de la Biblia concuerdan en que no es exacta, es completamente evidente.

En los más antiguos textos de la Biblia, los manuscritos hebreos, el Nombre sagrado es representado por cuatro letras hebreas, hwhy. Estas cuatro letras son llamadas el Tetragrámaton, apareciendo en español como YHWH.
El antiguo alfabeto hebreo no tenía vocales. Para indicar las vocales, los escribas o copistas usaron marcas diacríticas o puntos arriba o debajo de las letras.

Los expertos en la ley judía decidieron ocultar este Nombre seguramente para que no pudiera ser tomado en vano o blasfemado. Además, cuando las cuatro letras del Tetragrámaton aparecen en el texto, los escribas “lo marcaron” con las vocales cambiadas para la palabra hebrea Adonay (que significa “señor”) para que se leyera como “Señor” en lugar de el Sagrado Nombre “Yahwéh.”

Una de las palabras más ampliamente conocidas en el mundo es “aleluya” que tiene el significado imperativo de “Alaben a Yah.” Note que la forma corta o poética es Yah y no se escribe Yeh. La palabra aleluya se escucha en todo el mundo y el sonido es el mismo en todos los idiomas.

Hebreo no comprendido Los primeros convertidos al Salvador fueron judíos, incluyendo a los supervisores y líderes de las asambleas. A medida que más gentiles convertidos eran aceptados, la asamblea tomó un sabor a gentiles con costumbres y prácticas gentiles.

Estos gentiles generalmente no entendían el hebreo. De hecho, en el tiempo de Constantino hubo una influencia decididamente mayor contra los judíos y la mayor parte de estos gentiles convertidos buscaban no tener nada que ver con lo judío. Pronto se desarrolló una separación entre “Cristianos Judíos” y “cristianos Gentiles”.

Cuando el Antiguo Testamento fue traducido al griego (conocido como la Septuaginta) éste llegó a ser el texto estándar para la primitiva asamblea helenizada, ahora abrumada por los paganos convertidos, que por entonces hablaban latín o griego.
Al principio, en todo el texto griego de la Septuaginta, estaba el Nombre Sagrado hwhy (Tetragrámaton); primero fue escrito dentro del texto con letras hebreas doradas.

Siendo ignorantes del idioma hebreo, los lectores del texto griego pronunciaban equivocadamente el Tetragrámaton hebreo como “Pipi” ya que la pi griega “π”, se parece a la he hebrea “he”.

Las traducciones llegaron a ser el estándar para la iglesia romana y así aparecieron las letras latinas IHVH en lugar del Tetragrámaton hebreo. En aquellos tiempos la vocal i era equivalente de la ye. La V tenía el sonido de W, “u.”
A la i mayúscula pronto se le añadió una cola, una modificación popularizada por los impresores holandeses, así que el Tetragrámaton empezó a aparecer como JHVH. Aunque se veía semejante a nuestra J, la letra latina J se pronunciaba como la letra i en policía o en máquina.

El “Nombre Inefable”: Los nombres no cambian de un idioma a otro. Uno puede oír a un locutor extranjero y reconocer los nombres de los líderes mundiales tales como Bush, Yeltsin, Kohl, y Mitterrand.

Los nombres se transliteran (“se les da el mismo sonido”) empleando letras equivalentes del alfabeto receptor. El nombre de Yahwéh no cambia de un idioma a otro.

Igual es con el Tetragrámaton aparecido en los textos latinos como JHVH (el equivalente de YHWH en su pronunciación) los puntos vocálicos hebreos eran los de Adonay.

Además, los judíos hicieron a la primer vocal “a”corresponder a nuestra letra “e” como en “encontrar”, para que el lector hebreo no pudiera inadvertidamente decir la primera parte del Nombre Sagrado “Yah” (de ahí viene la “e” en Jehová).

La palabra “Yah”significa: “ÉL Que Tiene Vida en Sí Mismo” o sea El Abba Kadosh nuestro Padre Celestial: El Eterno.
El Tetragrámaton, con las marcas vocálicas del erróneo Adonay, es hasta hoy lo que llaman quienes están familiarizados con el hebreo el “nombre inefable (impronunciable)”. ¡No puede ser pronunciado con las marcas vocálicas de “adonay”!

Los traductores, ignorantes de esta tradición judía no pronunciaron el Nombre como Yahwéh, estando influenciados por los judíos y su cambio por las vocales de adonay. Por consiguiente ellos escribieron “Jehová.”

El Dr. J.B. Rotherham declara en el prefacio a su Biblia con respecto a Jehová: “Erróneamente escrito y pronunciado Jehová, que es meramente una combinación del sagrado Tetragrámaton con las vocales de la palabra hebrea para Señor, sustituidas por los judíos para JHVH, por que ellos se abstenían de pronunciar el Nombre, debido a una mala concepción de dos citas, Éxodo/Shemót. 20:7 y Levítico/Vayikrá. 24:16…

Para dar al nombre JHVH las vocales de la palabra para señor [Heb. Adonay]. Eso es como hacer un híbrido de cómo debería pronunciarse la palabra Germano con las vocales de la palabra Portugal – es decir, Gormuna.

La monstruosa combinación Jehová no es más antigua que del 1520 d.e.c. aproximadamente”.

Rotherham se adelantó a su tiempo, pero ahora muchos diccionarios y enciclopedias comunes admiten que el nombre Jehová es incorrecto, y que más adecuadamente debería leerse: “Yahwéh”.

La Enciclopedia Británica (Micropedia vol. 10) dice: “Yahwéh – el nombre personal de Él [Elohim] de los israelitas… Los masoretas, judíos eruditos bíblicos durante la edad media, reemplazaron los signos vocales que tenían que aparecer encima o debajo de las consonantes YHWH con los signos vocales de Adonay o de Elohim.

Así llegó a existir el artificial nombre Jehová (YeHoWaH). Aunque eruditos cristianos después del periodo del renacimiento y la reforma usaron el término Jehová para YHWH, en los siglos XIX y XX empezaron de nuevo a usar la forma Yahwéh, así esta pronunciación del Tetragrámaton nunca se perdió realmente. Las transcripciones griegas indican que YHWH debería ser pronunciado Yahwéh.”

De manera interesante, igualmente los Testigos de Jehová reconocen que el nombre Jehová es inadecuado. En su libro, “Santifiquemos tu Nombre admiten libremente en las páginas 16 y 18 que Yahwéh es la mejor pronunciación del Tetragrámaton.

Este libro ha sido retirado recientemente. Sin embargo, en el prefacio a su libro “The Kingdom Interlineal Translation of the Greek Scriptures” [Traducción Interlineal del Reino de las Escrituras Griegas], encontramos en la página 23 la siguiente admisión: “Mientras nos inclinamos a ver la pronunciación ‘Yahwéh’ como la forma más correcta, nosotros hemos retenido la forma ‘Jehová’ porque es más familiar para las personas desde el siglo XIV.

Además preserva igualmente con otras formas, las cuatro letras del Tetragrámaton JHVH.”

Siguiendo Tradiciones del Hombres ¡Nosotros no podemos seguir tradiciones que nos conduzcan a llamar al Padre Celestial por un nombre equivocado! Muchas pruebas eruditas están ahora disponibles para exponer que Jehová es incorrecto. Si estamos caminando en toda la verdad, si estamos dando luz, que Yahwéh nos dará aún más luz.

Nuestro propósito no es seguir tradiciones erróneas de hombres: “En vano me adoran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres” (Marcos/Meir. 7:7).

El equivocado nombre Jehová se dice que se creó aproximadamente en 1518 por Pedro Galatino, quien fue confesor del papa León X. A principios del sigloXII A.E.C. surgió el anhelo de proveer a la cristiandad de nuevas traducciones bíblicas hechas directamente de los idiomas originales y no del latín de la Vulgata, traducción hecho por S. Jerónimo en el siglo IV D. E. C.
Y así fue como se inició la escritura y lectura de la palabra “Jehová”.

Esta palabra es una forma híbrida está formada por las consonantes del Tetragramatón y las vocales de Adonay (Señor) YaHoWaH qué en nuestro mal español es “Jehová”.

Cuándo se tradujeron Biblias como la Reina Valera siglo XVI D. E. C. se siguió esa práctica. Por eso es que hasta el día de hoy todas las revisiones y “versiones” (no originales) basadas en la Reina Valera usan “Jehová” para referirse al nombre de Di-os, lo cual no es correcto.

¿Cuál era la intención? Los masoretas no colocaron las vocales correspondientes, sino que acompañaron el texto consonantal YWHW pero lo cambiarón a YHVH con los puntos vocálicos de AdOnAy, su intención era esconder el nombre sagrado para no prostituirlo.

La intención era comunicarle al lector que aunque estuvieran presentes las consonantes del nombre sacro santo de Di-os, este no debía pronunciarse, sino qué en su lugar pronunciarían el equivalente hebreo de “Señor” es decir: “Adonay”.
A pesar de los esfuerzos de los reformadores protestantes por retornar a la verdad de la Biblia, la mayoría de los protestantes todavía retienen el erróneo nombre Jehová el cual fue tomado por ellos de los católicos.

La Biblia de James Moffatt usa el título “el Eterno”, un titulo usado por algunos grupos que niegan el nombre de Yahwéh. Moffatt dice en su prefacio: “Estrictamente hablando”, esto debería ser transliterado ‘Yahwéh’, el cual es familiar a los modernos lectores en la errónea forma de ‘Jehová.’

Esta fue una versión pensada para los estudiantes del original, aquí no debería haber ninguna vacilación en imprimir ‘Yahwéh.’”

Moffatt admite que los estudiantes del texto original (el texto correcto) deberían usar ‘Yahwéh.’

Aquellos que no son fervorosos estudiantes o les falta interés en lo que nos proporciona el texto original, en lugar de Yahwéh pueden llamarlo por títulos semejantes al “Eterno.”

La Falsa Pluma de los Escribas: Como hemos expuesto, los escribas han insertado las vocales para Adonay en el Tetragrámaton para disfrazar el nombre de Yahwéh. En su ignorancia los traductores griegos y latinos perpetuaron el error.
Muchos nombres en la Biblia empiezan con “Je” (en la Biblia española con Jo) los cuales deberían empezar con “Ya.” Igualmente el nombre de Jesús no es correcto, sino una mala transliteración.

Esto puede comprobarse viendo una concordancia bíblica. (Usted también puede escribirnos para obtener nuestro mini-estudio, Cómo fue cambiado el Nombre del Salvador: Yeshúa o Yahoshúa, para aprender como la dinámica del idioma condujo a un cambio eventual en el Nombre del Mesías”).

Note que los nombres tales como Joaquín, Joiarib, Jonadab, Jonatán, Josadac y Joram todos empiezan equivocadamente con Jo. En lugar de eso ellos más correctamente deberían empezar con Yah, como fácilmente puede ser comprobado buscando en la Concordancia Exhaustiva de Strong por el número de referencia, y entonces leyendo cuidadosamente el diccionario hebreo que se encuentra en la parte posterior a la concordancia.

Estos cambios de las formas probablemente es a lo que se refiere Jeremías/Iermiyahú cuando escribe que “la pluma de los escribas es en vano,” Jeremías/Iermiyahú. 8:8.

La Concordancia exhaustiva de Strong es casi una necesidad para obtener una profunda comprensión de los idiomas originales. Observe en el diccionario hebreo de Strong el No. 3050, la entrada “Yah”, una contracción para 3068 [el Tetragrámaton, el Nombre Sagrado].

“Yah” se encuentra en Aleluya, significando “alaben a Yah.” También aparece en nombres tales como Isaías (YeshaYah), Jeremías (YirmeYah), Sofonías (TzefanYah), Nehemías (NejemYah), y otros nombres que terminan con “iah”. Yah significa “Yo existo.” “Yo soy,” “Yo creo,” o “Yo Seré” o “Yo traeré a la existencia.”

Yah es la forma poética o corta de su Nombre que ha sobrevivido a los traductores en el Salmo/Tehilim 68:4 de algunas versiones tradicionales.

Este es el prefijo del nombre Jehová como se encuentra en la Concordancia Completa de Strong que es más interesante y expone la falacia del nombre Jehová.

La Contradictorias implicaciones de ‘Jehová’ Ya hemos visto cómo la primera parte del Nombre Sagrado “Yah” fue cambiada a “Jeh” cómo se desarrolló la “J” y cómo la “a” fue reemplazada por la “e” para ocultar el Nombre.
El Sufijo: “hovah” es el No. 1943 en el diccionario hebreo de Strong y tiene el significado de “desastre.”
Esta es otra forma del No. 1942, havvah, que es traducida como “calamidad, iniquidad, travesura, dañina (cosa), desobediencia, desobediente, asqueroso, cosa perversa, sustancia, muy perverso.”

Brown, Driver, Brigg, Gesenius dicen del No. 1943, hovah: “ruin, desastre.”

En esto podemos ver la locura de llamar Jehová al Creador de este universo –el único que nosotros adoramos. Porque al llamarlo por ese nombre híbrido estamos en realidad suplicando a un poder cuyo nombre significa, “El creador de la destrucción, creador de las travesuras, creador de calamidad, de la iniquidad, de la desobediencia, de las cosas perversas, de lo muy perverso.”

HaSatán seguramente tendría un día de fiesta cuando la humanidad ignorantemente se refiere a Yahwéh por el nombre de Jehová –¡un nombre que perfectamente le corresponde a él como destructor y que también significa: El qué maldice!
Yahwéh: ‘El llegará a ser…’Conociendo el significado hebreo de esto, ¿cómo es posible que llamemos “Jehová” a nuestro Padre Celestial? ¡No en balde el Dr. Rotherham se refirió a el nombre Jehová como híbrido monstruoso!

¡Cuánto mayor es la gloria de llamarlo Yahwéh!, su nombre que significa El Que hará y llegará a ser todo para todos nosotros. Su pueblo necesita de él en este tiempo. Él llegará a ser nuestro Sanador, Proveedor, Protector, Sustentador, Guía, Pastor, Cuidador, etc., Así como nuestro Salvador a través de Su Hijo Yahoshúa.

Ahora que usted conoce que Jehová es un híbrido hecho por el hombre, limpie sus labios de eso, como fue el caso con Isaías (6:6-7), llamándolo por el Nombre Yahwéh, que es revelado a aquellos con quien Él está en una relación de pacto. Él llegará a proporcionarle cualquier cosa que usted necesite de él ¡y alegremente cumplirá el significado de Su Nombre en su vida! ‘Yahwéh’

En los Diez Mandamientos: La mayoría de los cristianos no están enseñando la importancia de observar TODOS los Mandamientos. La mayoría pasa por alto los primeros cinco y se concentra en aquellos mandamientos que tratan de nuestros semejantes: asesinar, mentir, robar, adulterio, codiciar. Estos ciertamente son importantes para guiar nuestra vida diaria.

Pero ¿no es igual o de MAYOR importancia que nosotros sirvamos fielmente a nuestro Padre Celestial Yahwéh de la manera que él espera? Hablamos repetidamente a través de las escrituras reverenciar Su Nombre. ¿Cómo podemos reverenciar Su Nombre si nunca invocamos el nombre que Él ha revelado amorosamente a Su pueblo? ¿Podemos poner a un lado Su Nombre e ignorarlo?

Note que los primeros tres de los diez mandamientos tratan de Yahwéh y Su poderoso Nombre.

En el original hebreo, los primeros cinco mandamientos usan Su nombre Yahwéh ¡diez veces!

Nuestro Padre Celestial inspiró a Moisés para colocar el Nombre Yahwéh en Su ley para que así nosotros pudiéramos conocer a quién servimos.

El tercer mandamiento específicamente dice que no debemos tomar Su Nombre superficialmente o usarlo en vano.

Reverentemente debemos considerar Su Nombre como leemos en Malaquías 3:16: “Los que temían a Yahwéh hablaron muchas veces uno a otro: y Yahwéh escucho y oyó, y un libro memorial fue escrito delante de Él para los que temen a Yahwéh, y que piensan en Su nombre.” Usted puede reverenciar Su Nombre de modo que el nombre de usted también sea escrito en el “libro Memorial” Los versículos 17 y 18 muestran que esto es un acto de justicia.

Apocalipsis 3:5 muestra que Yahshua no borrará el nombre de aquellos que vencieren, pero confesará sus nombres frente al Padre Celestial. (Vea también Apocalipsis. 13:8, 17:8, 20:12, 15, 21:27, 22:19). Si los nombres de simples humanos son importantes para el libro de salvación, ¿Cuánta mayor importancia tiene el Nombre del Padre Celestial Yahwéh para nosotros?

Tomando en Su Nombre: Yahwéh habla de su pueblo en esta forma: “Además mi pueblo conocerá mi Nombre…” (Isaías/Iesyahú.52:6).

El profeta Daniel en una petición al Todopoderoso Yahwéh dice, “Oh Yahwéh escucha; Oh Yahwéh perdona; Oh Yahwéh, oye y haz; no tardes, por amor a ti mismo, Oh mi Elohim: porque tu Ciudad y tu Pueblo son llamados por invocar tu nombre” (9:19).

Cuando nos damos cuenta de que Yahwéh está creando una familia de personas obedientes en la tierra quienes los reverencian a Él y Su Nombre, entonces comprendemos la importancia de este nombre familiar y lo que significa para ser llamados por él. “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Maestro Yahshua el Mesías, de quien toda la familia en el cielo y la tierra es llamado” Efesios. 3:14/15.

En el día del regreso de nuestro Salvador a la tierra como el Redentor y novio él desposará a Su novia, la Verdadera Asamblea. Como Su esposa, Su pueblo tomará Su Nombre, “porque ningún otro nombre bajo el cielo se ha dado entre los hombres por el que podamos ser salvados,” Hechos. 4:12

Ahora que usted conoce el verdadero Nombre del Creador, invóquelo con la confianza y seguridad de que Él lo bendecirá y recompensará por su Buena voluntad para obedecerlo.

CONCLUSIÓN: Si se quisiera traducir literalmente el nombre original de Di-os, se deberían usar las formas de Yah, YaHWéH, así lo hacen varias versiones contemporáneas de la Biblia.

Sin embargo la mayoría tanto católicas y protestantes prefieren usar el título hebreo “Adonay”, “Señor” de esta manera se respeta la tradición establecida en los textos hebreos transmitidos por los judíos, desde la antigüedad hasta nuestros días y se evita usar de manera indiscriminada el nombre sacro Santo de Di-os.

En el idioma Griego o existe la palabra “Jehová” y mucho menos en el idioma hebreo, por el contrario la palabra “Señor” como traducción del griego “Kyrios” que a su vez las traducción de el nombre hebreo: “Adonay” qué sí es un término biblíco con el ue se identifica a Di-os.

Y ya lo hemos dicho antes, era el término que los judíos pronunciaban siempre que aparecía el Tetragramatón inefable nombre de Di-os: YHWH el cuál no les era permitido pronunciar.

Cuando decimos HaShem” o “El Eterno” estamos confesando la trascendencia del Todopoderoso en tempo y espacio, Su soberanía y dominio de toda la creación. or otro lado, he seccionado la palabra “Elokim”, como hemos dicho para identificar el término bblico de Elohim o Eloah cuando se refiere directamente al Eterno, al Padre.

Elohim de ahora en adelante Elokim, siempre está asociado al atributo de justicia, dominio, gobierno. A manera que recibimos al Eterno eación de las cosas hechas.

Es importante recordar q Elokim no es el nombre propio de la Divinidad, sino un título para indicar una persona en autoridad o dominio, ya sean celestiales o terrenales.

A fin dediferenciar a los Elohim que sirven al Eterno de las personalidades demoníacas (ídolos – adversarios – satanás – etc.) las Escrituras usan la combinación “elohim ajerim” (dioses extraños o ajenos) para referirse a ellos.
Elohim es un Título y cómo tal nada tiene que ver con Divinidad, sino con el cargo o posición de “amo, dueño, gobernante, juez”, etc. Elokim es el Juez Supremo y siempre lo usaremos como una referencia al Eterno.

Cuándo este no sea el caso usaremos la palabra Elohim y en el evento que se refiera a ídolos o personalidades demoníacas: “elohim ajarim”.

La mayoría de los traductores ha vertido Elokim como “Dios”, pero aquí hemos rectificado esta práctica, tanto de traductores judíos como cristianos, por la connotación pagana asociada con el término castellano “Dios” y qué no expresa la riqueza textual de Elokim.

Sabido y conocido que el término “Dios” no es una traducción del hebreo “El” y sus derivados y por lo tanto no procede de allí. ¿De dónde entonces? A decir verdad, “Dios” tanto en castellano como en inglés (God) tiene un origen pagano.
Del latín “Deus” y del griego “Theós”, todos proceden de Zeús, relacionados con la adoración a esta deidad griega. Dios-Zeús fue conocido entre los romanos como Júpiter o en el caso de las lenguas Teutónicas cómo: Tiu (De ahí Tuesday en inglés, traducido Martes en verdad, Día de Tiu, es decir Júpiter, de Zeus, de Dios”).

Esta deidad fue conocida como “Janus” (perpetuado en January – Enero-el dios de las dos caras) y “Diana”, la versión femenina de “Dios” (Zeús-Júpiter). Ha sido así como se ha introducido y camuflageado dentro del lenguaje diario tanto de la comunidad judía, como de la cristiana.

Por esto decía que debido a esta connotación pagana asociada con el término castellano “Dios” no hemos traducido tal concepto, para no perpetuar más el nombre de los demonios entre los kadoshim (santos: los apartados para el Eterno)
Para expresar la diferencia entre Elohim refiriéndose al Eterno, y elohim refiriéndose a uno qué no es el Eterno, los traductores usan la forma “Dios” y “dios” respectivamente.

Sin embargo el término en castellano “Dios” con mayúscula o minúscula no proviene de buenas fuentes, su raíz esta conectada con Zeús, el dios principal de los paganos.

Por lo tanto a la hora de encontrarnos con Elohim teníamos dos opciones:

Primero: transliterarlo y simplemente colocar Elohim, Elokim, Eloah, Elohai; pero tal sonido suena un poco extraño a la mente hispana y preferimos entonces dejarlo para otra versión.

Segundo: de traducirlo en landino antiguo como “Dío”, pero su cercanía con el verbo dar en pretérito podría dañar el sentido.

Así que decidimos, finalmente verterlo o escribirlo como “Di-os”, pero con el guión por medio.

Muchas personas mehan preguntado ¿Por qué escribo el nombre de Di-os así con un guión en medio) para romper, ex profeso, su raíz teológica e indicar qué no es una referencia a Zeús, sino al Eterno de Israel, esta es la razón por lo cual lo hago en dicha forma para referirme a: Adonay, Eloah, Elohim, HaShem, Shaddai, Yah, Yahwéh.

Para Concluir a todos aquellos que son defensores de la palabra “Jehová” y que vean qué tanto en hebreo, como en el griego, tal palabra no existe:

1. Busque en su Biblia Reina Valera en el Nuevo Testamento y me dice en qué año y en qué versión aparece la palabra: “Jehová”.

2. Sí no lo encuentra ahí vaya al Texto Nestlé versión griega. ¡A ver sí lo encuentran ahí!

3. Sí no lo encuentra ahí vaya a la versión hebrea del Nuevo Testamento de las Sociedades Bíblicas en Israel tome el Texto Mayoritario: Retradúzcalo del griego al hebreo ¿Y me dice qué pasa?, Entiéndalo en hebreo: ¿Y me dice qué sucede?

BIBLIOGRAFÍA:

La Toráh

El Código Real

¡fidelidad!¡integridad! Nueva versión Internacional/Luciano Jaramillo Cárdenas

Significado y Diversidad Cultural Sociedad Bíblicas Unidas/Eugene A Nida y William D Reyburn

Visitanos en: www.shaliajfranciscojavier.blogspot.com

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